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Año 3 - N º22 - Febrero de 2004
"On connaît la chanson" es el boletìn mensual del sitio www.cancionfrancesa.com.ar, con toda la información sobre la música en francés. Puede recibirlo mensualmente en su casilla de e-mail suscribiéndose al e-mail musifrance@sinectis.com.ar.

Editorial

Antes que nada, muchas gracias a todos los lectores que nos mandaron mensajes acerca del sitio. Les recordamos que nuestro sitio se puede consultar en la dirección www.cancionfrancesa.com.ar, y se complementará mes a mes para brindar aún más datos. Ya están en línea varias ediciones anteriores de On Connaît la Chanson, también hemos agregado algunas letras de canciones y algunas notas, y hemos cambiado los archivos sonoros del sitio para que puedan escuchar algo de las músicas que presentamos este mes. El mes pasado, sin lugar a dudas, fue el fragmento de la canción de Carla Bruni el que despertó mayor interés. En breve, volveremos a poner otro fragmento de su disco en línea.
Les invitamos entonces a completar la lectura de este boletín con una visita a www.cancionfrancesa.com.ar. Este mes tenemos todo un evento, un disco que ya se editó con éxito en muchos países, y que llegó también a América Latina. Se trata del nuevo álbum de Henri Salvador, el veterano cantante y compositor francés, que corona de este modo más de cincuenta años de carrera.
Mientras tanto, les deseamos como siempre un feliz mes, y para los que eligieron febrero para descansar, unas felices vacaciones.
Buena lectura, buena música, et à la prochaine!

Pierre Dumas / musifrance@sinectis.com.ar


Regalo

El mes pasado teníamos un kit de tres CDs de rock francés (Astonvilla, Beepers Circus y la Ruda Salska). Los ganó Ana María Quiroga, de San Luis, en la Argentina, que fue el 70º lector en mandarnos su e-mail con la debida mención.
Este mes, ponemos en juego dos Cds singles de Yves Duteil (el tema “Vivre sans vivre”, una adaptación de “Samba em preludio” de Baden Powell y Vinicius de Moraes) y de Charlotte Rampling (un corte de su álbum “Comme une femme”). Como en ocasiones anteriores, estos CDs fueron entregados por el sello francés INCA Music. El sorteo de este mes favorecerá a los lectores que nos mandarán los e-mails Nº 55 y 75 con la mención “sorteo Nº 22”.
Mucha suerte a todos, y no se olviden de su dirección postal, ya que caso de ganar, los discos les llegarán de esta forma.
La dirección para mandar el mail y participar en el sorteo es musifrance@sinectis.com.ar
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Evènement

Querido y estimado Henri Salvador…
Con “Chambre avec vue” (lanzado en algunos países como “Room with a view”, aunque los temas no hayan sido traducidos al inglés), Henri Salvador se reinventó a sí mismo y se convirtió en el crooner que faltaba en el paisaje musical de Francia.
Henri Salvador fue un músico por lo menos ecléctico. Su carrera empezó a fines de los años 40, cuando integró la orquesta de Ray Ventura, la más popular de las grandes orquestas de swing y de jazz francesas de los años 40, los creadores de la inolvidable marquesa de “Tout va très bien, Madame la Marquise”.
Nativo de la Guyana Francesa, Salvador integró la orquesta cuando se había exiliado a América Latina y vivía entre Río y Buenos Aires, mientras Francia era ocupada por los alemanes. De regreso en Francia, luego de la Liberación, Henri Salvador acompañó un tiempo más a la orquesta, y empezó una carrera solista. Sus primeros años fueron marcados por canciones jazz, algunas baladas exóticas y biguines, recuerdos de esa Francia de América Latina de donde era originario. Es aquella época de su carrera la que Henri Salvador vuelve a protagonizar, con temas muy melódicos, letras nostálgicas y una voz suave acompañada por una formación de jazz. Porque en realidad, la carrera de Salvador fue tan exitosa como heterogénea. Pocos artistas se dieron como él el gusto de hacer lo que se les antojaba. Y sobre todo hacerlo siempre con mucho talento y mucha creatividad. En los años 50, junto con su amigo Boris Vian grabaron los primeros rocks de Francia (y muy probablemente los primeros en un idioma que no fuera el inglés), bajo el pseudónimo de Henri Rolling. Era más bien un rock muy jazzy, con textos burlescos. En los años 60, Henri Salvador mostró una nueva cara de su talento, convirtiéndose en una especie de payaso de la música, con canciones que eran verdaderas piezas teatrales puestas en música (“Zorro est arrivé”, “Ah! Ce qu’on est bien quand on est dans son bain”, “Le travail c’est la santé», «Juanita Banana», etc…). Durante los 70, grabó muchas canciones para chicos con composiciones propias y adaptaciones de los temas de las películas de Walt Disney. Los domingos por la tarde, los chicos seguían por televisión sus shows, que combinaban disfraces, canciones y muchas risas. A fines de los 70 adaptó algunos temas brasileños, entre ellos el famoso “Lanza perfume” de Rita Lee, y se jubiló… hasta volver con “Chambre avec vue”.
El nuevo álbum de Henri Salvador salió a fines de año pasado, se llama “Ma chère et tendre”, un homenaje a su esposa fallecida hace poco. Es el fiel sucesor del álbum anterior, con los mismos arreglos livianos y jazzy, el mismo equipo de autores (entre cuales se destaca la cantante Keren Ann), las mismas melodías tranquilas. Son temas que hablan de viajes, de recuerdos, de estaciones balnearias, de mañanas con esperanza. Entre ellos figura también un tema que Salvador había escrito hace tiempo con Dréjac, el autor de algunos clásicos de los años 50.
Con más de 90 años de edad, Henri Salvador volvió a los estilos de sus inicios, con una voz intacta y sorprendente de frescura. Desde los clásicos “Maladie d’amour” y “Syracuse” hasta los nuevos “Ma chère et tendre”, “Bormes les Mimosas” e “Itinéraire”, pasaron casi 50 años, en los cuales se diluyen poco a poco los recuerdos de Salvador el rockero, Salvador el cómico, Salvador el tropicalista, Salvador el cantante para niños, y se afianza la sola imagen de Salvador el crooner, el mejor que haya tenido Francia durante todos estos años.
“Ma chère et tendre”, Henri Salvador, Source – Virgin France, 2003

Nouveautés / Discos del Mes

Paseo musical por Acadia

Edith Butler viene de un país que no existe en ningún mapa. Edith Butler es acadiana. Y la Acadia era el nombre de las antiguas colonias del este de Canadá, en lo que son hoy las Provincias Marítimas: Nueva Escocia, Nuevo Brunswick y el este de Québec. Esta región desapareció cuando Francia perdió sus colonias canadienses a manos de Inglaterra y los colonos fueron expulsados o reprimidos muy duramente. La mayoría volvió a Francia, o se fue a lo que es actualmente el estado de Luisiana, en el sur de Estados Unidos. Una minoría prefirió quedarse y resistió a varios siglos de discriminaciones y aculturación para formar lo que son hoy las minorías francófonas de las provincias orientales de Canadá, desde las orillas del San Lorenzo hasta Terranova. Durante el mes de agosto, se organizará en Nueva Escocia el 3º Congreso Mundial Acadiano, con reuniones de gente que comparte el mismo patronímico a lo largo de Canadá, Estados Unidos, Francia y muchos otros países (hubo hasta un grupo reducido de acadianos que emigró a la Argentina). Este congreso es también un motivo para ver actuaciones de cantantes y conjuntos. La más popular de ellos, y la única que logró traspasar los límites de su comunidad para hacer una carrera en Québec y en Francia, es Edith Butler. Fue la anfitriona del primer congreso en 1994 y cantó sus grandes éxitos, entre cuales figura el himno a su pequeño pueblo natal, “Paquetville”.
Edith Butler presentó su último disco el año pasado en Canadá y en Francia. No se trata de un álbum de canciones propias sino de un verdadero trabajo de musicología. El hilo conductor de este disco, llamado con un juego de palabras (que no tiene relación con la temática del disco) “Madame Butlerfly”, es una presentación de todas las influencias musicales de Edith Butler, desde los temas tradicionales del este de Canadá hasta viejas canciones francesas, pasando por algunos temas en idiomas indios compuestos en los primeros tiempos de la colonización de Canadá (Edith Butler hasta se animó a escribir las letras en algonquin de un tema escrito por Jean de Bréboeuf en el siglo XVII). Desgraciadamente, este muy interesante trabajo se ve un poco alterado por las orquestaciones curiosamente new age y world music de Catherine Lara, una violinista francesa que tuvo un par de éxitos en los años 80, haciendo rock duro con su violín.
El precedente álbum de Edith , “A l’année longue” es uno de los mejores discos jamás realizados en francés en América del Norte. Desgraciadamente, este nuevo disco no conversa las mismas cualidades musicales, aunque el trabajo recopilatorio fue excelente y presenta de manera completa el legajo musical de los acadianos, entre raíces francesas e indias, a la sombra del hermano quebequense.

“Madame Butlerfly”, Edith Butler, Kappa – Tréma, 2003

Evolución pop
Etienne Daho es el eterno adolescente de la canción pop francesa. En los años 80, fue el modelo de varias camadas de artistas e impuso su estilo de estudiante y sus melodías pegadizas. En sus primeros álbumes, sus canciones hacían referencia a películas de cine-club, viajes a Roma, valses en una playa por la madrugada y mensajes de amor tatuados sobre los hombros…
En los años 90, desde su exilio londinense, donde se hizo amigo de muchos músicos pop que participan en sus discos, Etienne Daho continuó con la escritura de temas sofisticados y de textos despreocupados. “Paris ailleurs”, editado en el año 1993, fue la cumbre de su producción, con melodías inolvidables y arreglos que le valieron elogios en la prensa británica, que es generalmente poco benévola hacia las producciones francesas. Le siguieron los álbumes “Eden” y “Coeurs et âmes”, junto con un par de compilaciones, hasta la publicación hace tres meses de “Réévolution”.
Este disco es uno de sus mejores, un eco de “Paris ailleurs” y “Pour nos vies martiennes”. Son 12 temas en los cuales las melodías se visten de guitarras inventivas y la pizca justa de electrónica para no arruinarlas. En dos ocasiones, canta a dúo. “If”, con la actriz Charlotte Gainsbourg, y “Les liens d’Eros” con la egeria Marianne Faithfull. Algunos temas son futuros clásicos, como “Vis à vis” y “Les jalousies”.

“Réévolution”, Etienne Daho, Virgen France, 2003

Duteil compilado
Yves Duteil sigue cosechando los frutos de sus álbumes pasados. Luego de una doble compilación temática con sus temas más románticos, se acaba de publicar una nueva recopilación, esta vez de sus canciones más populares. Son 20 temas, entre los cuales hay por lo menos una docena de clásicos que figuran ya en el repertorio colectivo: “Prendre un enfant”, “Le petit pont de bois”, “La langue de chez nous”, “Mélancolie”. Desde sus primeros temas hasta el más reciente, “Vivre sans vivre” (que le proponemos ganar en el sorteo de este mes), es un repaso por una carrera de treinta años. Yves Duteil no cambió nada de su estilo durante todo este tiempo, ni de su manera de escribir, tanto las melodías como las letras. Sus poemas lo colocan como el heredero de los grandes cantautores de los años 50. Sus músicas alternan la melancolía y la alegría, y son protagonizadas esencialmente por guitarras acústicas.
Para la ocasión, uno de sus primeros temas, “Virages”, fue reorquestado y reinterpretado. Fue una de las primeras canciones que lo hizo conocer, y le abrió el camino para los éxitos masivos de fines de los 70 y principios de los 80. Su tema “Prendre un enfant” fue incluso elegido como canción preferida de los franceses en un sondeo a principios de aquella década.
Entre los temas románticos y poéticos de esta compilación, aparece de vez en cuando el cantante comprometido, en temas como “Dreyfus”, “La tibétaine” y “Pour les enfants du monde entier”. Para quienes no conocen su obra, esta compilación es una excelente manera de acercarse a ella. Los demás podrán encontrar algunos temas, sobre todo de los primeros álbumes, que son complicados de encontrar en la actualidad.

“Par coeur”, Yves Duteil, Inca – TF1 Musique, 2003

Y también...

Algunas otras novedades importantes, entre las tantas que salieron en las disquerías de Francia en las últimas semanas. No dude en escribirnos para conseguir más datos sobre ellos.

Florent Pagny: "Eté 2003 à l'Olympia" (Mercury). Florent Pagny logró llenar durante un mes entero la sala parisina, en pleno verano. Esta hazaña comercial sirvió de pretexto a la grabación del primer disco en público de este artista que reparte su vida entre Francia y la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina.
Daniel Lavoie: "Comédies humaines" (Mercury). Luego de algunos éxitos esporádicos durante los años 80 en Québec y Francia, Daniel Lavoie reapareció hace unos años en un papel de la comedia "Notre Dame de Paris" y luego hizo de Saint Exupéry en la comedia "Le Petit Prince". Acaba de grabar un nuevo álbum en estudio, en la misma línea que sus trabajos solistas de los años 80. Se destaca el acompañamiento de una orquesta sinfónica en buena parte de los temas.
Anne Sylvestre: "Les chemins du vent" (EPM). Es una de las principales creadoras de canciones para chicos, desde hace más de cuatro décadas. Luego de sus exitosas "Fabulettes", que marcaron avarias generaciones de niños, presenta este nuevo disco con 13 temas, para adultos esta vez.
La Rue Kétanou: "Ouvert à double tour" (Sony). Este conjunto acaba de presentar su disco de canciones influidas tanto por el rock como por los cantantes de los años 30 y 40. El acordeón le da el toque festivo al conjunto, cuyos temas que hablan de fraternidad, de tolerancia y amistad.
Zebda: "La Tawa" (Barclay - Universal). Ya llegó el primer disco en público del conjunto multicultural de Toulouse. Luego de su enorme éxito, "Tomber la chemise", y un álbum en estudio que logró mucha aceptación el año pasado, este "live" permite encontrarse con toda la energia desplegada por el conjunto sobre un escenario, y reencontrarse con temas muy inventivos donde se fusionan varias culturas musicales.


 

 

Informations

El Olympia cumple
La sala de espectáculos más famosa de París cumplió 50 años el 5 de febrero. Aunque parece haber existido desde siempre, fue creada en 1954 por Bruno Coquatrix, con un espectáculo de Gilbert Bécaud durante el cual se ganó su apodo de “Monsieur 100.000 volts”, por su energía y su presencia escénica.
La sala original existía en realidad desde el año 1894, y funcionaba como un music-hall, una de esas salas donde los artistas presentaban sus espectáculos de canción y de humor. Durante la ocupación de París, había sido transformada en una sala de cine. Coquatrix la compró en 1952 y le ofreció la mejor programación de la capital francesa durante muchos años. Fue el escenario de la mayoría de los grandes acontecimientos musicales en Francia durante largo tiempo, hasta la muerte de Coquatrix, en 1979. Desde sus tablas los yéyés de los años 60 encontraron su primer público y su legitimidad, Edith Piaf creó algunos de sus mayores éxitos, y Jacques Brel hizo su adiós a la escena en 1966. Johnny Hallyday lanzó desde su escenario la moda del twist en Francia y los Beatles dieron un concierto en 1964 (como teloneros de Sylvie Vartan, frente a un público indiferente que esperaba ansiosamente a la estrella yéyé).
A partir de 1979, la sala fue gerenciada por la esposa y luego la hija de Coquatrix. Más tarde fue el turno de Jean-Michel Boris, pero empezaron los problemas de rentabilidad. En los años 90, casi cerró y tuvo que mudarse. Se construyó de manera idéntica, sobre la misma calle de Capucines, pero a algunas casas de diferencia de su emplazamiento original. Desde el año 2001 integra el grupo internacional Universal-Vivendi. Y si ya en sus inicios el Olympia era la sala de las estrellas y dejaba poco espacio para los jóvenes talentos (Johnny Hallyday en sus inicios fue la mayor excepción a este regla), el management de hoy, controlado por la multinacional, no deja lugar a ningún tipo de riesgos y el Olympia recibe únicamente estrellas confirmadas y cuyas preventas aseguran la buena salud financiera de la sala. Durante este año, por ejemplo, se harán funciones con Juliette Gréco, Serge Reggiani, Eddy Mitchell, Diana Ross, Brian Wilson, Etienne Daho, la cubana Omara Portuondo, y habrá un mes entero con el regreso a la canción de Michel Sardou (en noviembre, luego de varios años en cuales se dedicó exclusivamente al teatro).
Para acompañar estos festejos que se desplegaron en varios programas especiales de TV y radio en Francia a principios de mes, Universal sacó dos compilaciones con temas de artistas que vieron su carrera marcada por conciertos en el Olympia (Montand, Bécaud, Brassens entre otros).
En las librerías, además del lujoso álbum de fotos publicado oficialmente para los festejos (ver nuestra edición del mes pasado) acaba de salir el libro de memorias de una de las “ouvreuses” (las acomodadoras) de la época más gloriosa de la sala. “J’étais ouvreuse à l’Olympia”, por Jeanne Tallon, cuenta la historia desde el otro lado del telón. Con muchas anécdotas y detalles sobre el funcionamiento de la casa (hasta los menos gloriosos, como humillaciones entre el personal y convivencias difíciles con algunas estrellas), este libro cuenta el mundo del espectáculo desde la primera fila, aquella que ninguna entrada puede mostrar
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“50 ans de chansons à l’Olympia”, compilaciones (dos volúmenes), Universal – 2003 "J’étais ouvreuse à l’Olympia", Jeanne Tallon, Fayard, 250 páginas, 2004
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Francia para el mundo
El sello norteamericano dedicado a las músicas del mundo Putumayo World Music (cuyas producciones presentamos regularmente en nuestro boletín Músicas del Mundo, worldmusic@sinectis.com.ar) acaba de dedicar su nueva compilación temática a Francia y su música. En 13 temas, este disco reúne nuevos talentos con artistas reconocidos y algunas figuras. Están Paris Combo y Sanseverino junto a Brigitte Bardot, Barbara y Serge Gainsbourg. Por más ecléctica que pueda parecer, esta antología trata de captar algo de la atmósfera musical francesa tal como se la pueden imaginar en Estados Unidos. Si bien algunos de estos temas podrían ilustrar perfectamente alguna de esas películas de Hollywood donde se ven inocentes hijas del Tío Sam cayendo en las tramas amorosas turbias de viles franceses mal afeitados, el nivel del disco es mucho más alto y noble. La presencia de Paris Combo, Sanseverino y Polo (ex cantante de los Satellites, un grupo que se animó al funk en pleno auge del punk y del rock en los años 80) de Serge Gainsbourg, Georges Brassens, Barbara y Jane Birkin (con el excelente “Elaeudanla Téïtéïa”) respaldan la calidad y la creatividad de este disco.
Como en el resto de la colección, un librito en color de 35 páginas acompaña el CD y presenta (en inglés y en francés) cada tema y artista.

“French café”, compilación, Putumayo World Music, 2003


Las canciones de Prévert
Lio es una cantante atípica. Nació en Portugal y emigró a Bélgica con sus hermanas y su madre durante su niñez. A los 16 años era una estrella internacional con un primer tema, “Banana split”, que fue un éxito popular en varios países europeos y sobre todo en Francia. Junto con otro músico oriundo de la diáspora portuguesa en Francia y una uruguaya, Jacno y Ellie Medeiros, inventó un estilo pop adolescente influido por el punk y la new-wave de Inglaterra. Pero el éxito de “Banana split” no se renovó, y luego de varios discos se reinventó a sí misma como “femme fatale”, publicando un disco muy popular a fines de los 80: “Pop model”. Las canciones de este álbum fueron muy exitosas y le permitieron pasearse por los sets de TV en ropa interior al tiempo que se planteaba como una de las vamps de la canción. Un par de discos le siguieron (la tapa de uno de ellos fue dibujada por su amigo Hugo Pratt) pero sin encontrar otra vez mucha repercusión. Durante los años 90, el sex symbol se dedicó a su familia y sus hijos. Su notoriedad crece sin embargo en Japón, donde es la cantante preferida del conjunto Pizzicato Five, uno de los principales grupos japoneses.
Hace poco Lio reapareció y una vez más se reinventó a sí misma. En el año 2000 sorprendió a todos con un álbum de poemas de Jacques Prévert: “Je suis comme ça”. Este disco tuvo una repercusión notable, que le permitió realizar una gira de nada menos que 250 fechas por toda Francia y los países vecinos. Ultimamente, salió la grabación de este espectáculo, un CD llamado “Coeur de rubis”. Lio está actualmente preparando una gira internacional en la que visitará muchos países de varios continentes.
Más datos sobre este espectáculo y sobre las fechas de la gira internacional en el sitio www.lioprevert.com.

Mémoire
Una canción dulce

En 1950, si bien Henri Salvador había demostrado en una opera cómica y en la orquesta de Ray Ventura que podía asociar talentos cómicos y talento musical, su carrera de solista estaba totalmente orientada hacia temas románticos, en el molde de las grandes voces anglosajonas de la época. Aquel año consiguió su primer gran éxito con “Le loup, la biche et le chevalier”, un pequeño cuento musical que entró en pocos años en el repertorio de los chicos de varias generaciones, y en los repertorios de las clases de músicas de las escuelas.
Luego de haber grabado con nuevos arreglos dos temas del folklore de Antillas (“maladie d’amour” y “Adieu foulards, adieu madras”), que le valieron la estima del público y una buena presencia en los programas de radio, dio a conocer una nueva canción que tuvo tanto éxito que el público mismo le cambió el nombre: hoy se la conoce como “Une chanson douce” (por las palabras que inician la primera estrofa). La canción está construida como los cuentos de hadas. Y como en los cuentos, hay distintos niveles de lectura. Detrás de la simple e infantil historia de la cierva amenazada por el lobo, hubo muchas interpretaciones que comprometieron a quienes las formularon. Lo cierto es que la melodía sencilla y tierna atrapó tanto a los grandes como a los chicos, y esta canción se convirtió enseguida en el arquetipo del tema familiar. Con el pasar de los años, hubo muchas versiones y adaptaciones. Aunque ninguna logra ser más emocionante que las distintas grabadas por Henri Salvador, con su voz grave y melodiosa.
A continuación, el estribillo y la primera estrofa.

Une chanson douce
Que me chantait ma maman
En suçant mon pouce
J’écoutais en m’endormant.

Cette chanson douce
Je veux la chanter pour toi
Car ta peau est douce
Comme la mousse des bois.

La petite biche est aux abois
Dans le bois se cache le loup
Ouh ouh ouh ouh
Mais le brave chevalier passa
Il prit la biche dans ses bras
La la la la.

La petite biche
Ce sera toi si tu veux
Le loup on s’en fiche
Contre lui nous serons deux

"Une chanson douce". Letras de Maurice Pon y mùsica de Henri Salvador, © Salvador & M. Pon, 1950.


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TOP 5
SIMPLES / Mejores ventas de CD simples en Francia del 25 al 31.01.2004

1.Lorie "Attitudes" EGP Epic – Sony
2. Kyo "Le chemin" Jive Records – BMG
3. Air "Talkie walkie" Source - EMI Music
4.
The Black Eyed Peas "Elephunk" Polydor – Universal
5.
Corneille "Parce qu’on vient de loin" Wagram

ALBUMES / Mejores ventas de CD álbumes en Francia del 25 al 31.01.2004

1. The Black Eyes Peas "Shut up" Polydor – Universal
2. Kareen Antonn & Bonnie Tyler "Si demain" (Turn around) Sony
3. Hélène Ségara & Laura Pausini "On n’oublie jamais rien" Orlando – East West
4.Les connards "Comme des connards" Up Music – Warner
5.
Tragédie "Sexy pour moi" Up Music – Warner

 

©Pierre Dumas
2004