- Un boletín de información sobre música francesa y francófona - Edición especial - Balance 2003


Hace poco recibieron la 20º edición de nuestro boletín, la de diciembre de este año. En esta edición especial, hemos seleccionado los diez álbumes más interesantes entre todos los que hemos reseñado y presentado a lo largo del año. Nuestros lectores de siempre se podrán hacer así una especie de balance del año. Los lectores que se suscribieron en el curso de 2003, podrán descubrir a su vez álbumes de ediciones que no recibieron. Esperamos que esta edición les sea útil e interesante.Una vez más, les deseamos muy felices fiestas de fin de año.
Joyeux Noël à tous !

Buena lectura, buena música, et à l'an prochain!
Pierre Dumas / musifrance@sinectis.com.ar

LOS DIEZ ALBUMES DEL AÑO
Un homenaje para Serge Reggiani (Nº 9 - Enero 2003)

Serge Reggiani es uno de los "monstres sacrés" de la "chanson française". Su voz inconfundible y sus canciones elegidas con inteligencia e interpretadas con talento le dieron fama incluso fuera de las fronteras del mundo francófono. Sin embargo, Reggiani llegó muy tarde a la canción, cuando tenía más de 40 años y ya era una estrella del cine. Fue el descubridor de talentos Jacques Canetti quien lo decidió a grabar en 1965 un disco con temas de Boris Vian: sería un inmenso éxito, que recibió el Premio de la Academia del Disco Charles Cros (se entrega cada año en Francia a las mejores producciones discográficas). Su segunda grabación, de 1966, es incluso uno de los clásicos del repertorio francés. Se trata del disco "Les loups sont entrés dans Paris", cuya canción homónima habla de la entrada de los nazis en París durante la Ocupación. El éxito decreció poco a poco con las siguientes producciones, pero sus espectáculos siempre fueron un verdadero acontecimiento. Reggiani nunca escribió una melodía o una letra para sus canciones, pero supo elegir temas que le compusieron algunos de los más importantes autores, entre ellos Georges Moustaki, Serge Gainsbourg, Jean-Loup Dabadie o Michel Legrand.
A fines del año pasado Trema, su último sello, lanzó un disco homenaje a esta carrera particular pero muy importante. Es un CD de 16 temas con una canción inédita de Reggiani, y 15 de sus temas más importantes interpretados por cantantes franceses, de todos los horizontes musicales, y de todas las generaciones. Renaud abre este homenaje con su versión de "Le petit garçon" (el nenito). Están también Sanseverino, Jane Birkin, el rockero belga ArnoMaxime Le Forestier, Bernard Laviliers, Enrico Macias, el actor Michel Piccoli y su nieto Nicolas Reggiani. En cuanto a los temas, se recorre toda la carrera de Reggiani, con más atención hacia los primeros álbumes. Además de sus dos grandes éxitos, "Il suffirait de presque rien" (no haría falta casi nada) y "L'italien" (el italiano), están "L'absence" (la ausencia), "Sarah", "Votre fille a vingt ans" (su hija tiene veinte años), "Les loups sont entrés dans Paris" (los lobos entraron en París) y otras. Si alguna vez apreciaron una canción de Reggiani, este disco les dará una nueva visión de su obra. Si son incondicionales, este disco les hará sentir el homenaje que acaban de hacerle los artistas franceses. Es un álbum importante, de todas formas, muy superior a las habituales compilaciones de homenaje que se graban con fines meramente comerciales. La canción inédita de Reggiani se llama "Le temps qui reste" (el tiempo que queda), y podría decirse de este CD que es "une compilation qui reste"...

"Autour de Serge Reggiani", compilación, Disques Tréma - 2002

Birkin y Gainsbourg "à l'orientale" (Nº 10 - Febrero 2003)

Jane Birkin y Serge Gainsbourg formaron la pareja más controvertida de la farándula francesa en los años 70 y 80. Se encontraron a fines de los 60. El era ya un autor de canciones renombrado, que había escrito -entre otros- para Brigitte Bardot. Ella era una joven actriz inglesa que había cruzado la Mancha para participar en algunas películas. Juntos grabaron nuevamente un tema que Gainsbourg había grabado poco antes con la Bardot, pero que nunca había salido a la venta ni en las radios por un problema legal. Era "Je t'aime, moi non plus" (te quiero, yo tampoco), el escandaloso pero inolvidable tema en que una pareja simulaba una escena de amor. La canción fue censurada en muchos países, y hasta el Papa se pronunció en su contra. No se podía esperar algo mejor para promocionar una canción, que de hecho se convirtió en el primer Nº 1 francés de la historia musical en Inglaterra.
Mucho tiempo pasó desde aquel tema. Gainsbourg se convirtió en uno de los personajes más importantes de la canción francesa del siglo XX, el más provocador sobre todo. Jane Birkin se convirtió en la voz de muchos de sus temas, con su timbre agudo, casi susurrado, siempre justo y muy emocionante. La pareja se separó pero siguieron trabajando juntos, y Jane Birkin fue fiel siempre a la obra de Gainsbourg. Luego de su muerte, en 1991, ella grabó varios proyectos con temas de él. Salieron compilaciones y hasta grabaciones de temas nuevos, escritos por nuevos autores, hasta que llegó una oportunidad de reinterpretar algunos de los temas de Gainsbourg de una manera totalmente nueva. Fue durante un concierto en el Festival de Avignon de 1999, y durante conciertos de beneficiencia en Argelia, que la idea tomó cuerpo: grabar algunas canciones de Serge Gainsbourg con una orquesta oriental, y arreglos totalmente nuevos. El resultado es una verdadera joya musical. Estos temas tantas veces escuchados y reorquestados (Gainsbourg es objeto de culto en Inglaterra, Japón y muchos otros lugares del mundo donde artistas locales graban nuevas versiones de sus temas), que parecían sin sorpresas ya, nacieron con nuevos arreglos, nuevos instrumentos, y forman el disco más inesperado y más lindo del momento. Los incondicionales de la obra de Gainsbourg, y los de la voz de Birkin también, no necesitarán más argumentos para convencerse. Para los demás, hay que saber que este disco ha sido orquestado por uno de los músicos clásicos árabes más prestigiosos del momento, Djamel Benyelles, quien trabajó con los argelinos Khaled, Cheb Mami y con los franceses Jacques Higelin o Florent Pagny. Jane Birkin dijo en la presentación a la prensa de este disco: "Serge, je ne veux pas arrêter de dire tes mots" (Serge, no quiero parar de decir tus palabras). Como para prolongar de una manera sublime su obra, una de las más importantes a nivel musical en Francia. Entre los temas figuran "Elisa", el medieval "L'amour de moi" (el amor de mí), "Couleur café" (color café), "Les dessous chics" (la ropa interior chic, escrita originalmente para ella), "Fuir le bonheur" (huir la felicidad), "Comment te dire adieu" (Cómo decirte adios, escrita en los años 60 para Françoise Hardy, grabada en los 80 por el inglés Jimmy Sommerville) y "La Javanaise" (la javanesa, la canción que Gainsbourg prefería entre toda su obra).

"Arabesque", Jane Birkin, Capitol, EMI Music France - 2002

Alain Souchon en público (Nº 11 - Marzo 2003)

Este disco no es la primera grabación en público de Alain Souchon. Es simplemente el último disco comercializado por su sello discográfico. Pero, como todos los discos de Souchon, vale la pena escucharlo, tenerlo, y volverlo a escuchar. A la diferencia de la compilación de éxitos publicada hace unos meses ("Collection", presentado en la edición Nº 2 - junio de 2002-), que tenía un tema inédito, este nuevo CD compila 19 temas entre los más conocidos y más apreciados de Alain Souchon, todos ellos grabados en público. El título del álbum, "j'veux du live" (quiero show en vivo) es una refencia a una de sus canciones: "J'veux du cuir" (quiero cuero), que curiosamente no figura entre los temas compilados. La mayoría de las canciones de este CD forman parte del repertorio de la segunda época de Souchon, es decir de sus discos de los años 80 y 90, aunque haya algunos de sus inicios, en los 70, como "J'ai dix ans" (tengo diez años), "La p'tite Bill est malade" (la pequeña Bill está enferma) y "Jamais content" (nunca contento). Entre las demás canciones se destacan "Ultra moderne solitude" (ultra moderna soledad), "Sous les jupes des filles" (bajo la falda de las chicas), "Quand j'serai K.O." (cuando esté K.O.), "Rive gauche" (ribera izquierda, en referencia a los barrios sur de París, considerados siempre más intelectuales y más artistas que los barrios del norte, más mercantilistas). No podía faltar su obra maestra, un tema que figura entre los más queridos por los franceses, un éxito tan popular que su título pasó a ser una expresión corriente, con letras que todos conocen para tararearla: "Foule sentimentale" (multitud sentimental). A diferencia de la mayoría de sus canciones, Souchon la escribió solo, texto y música. Las demás en su mayoría tienen letras de él, pero músicas de Laurent Voulzy (se acuerdan de Rockollection...? Fue el tema que lanzó a Voulzy, y tenía letras de Souchon). La amistad entre Souchon y Voulzy fue tal que hasta sus hijos empezaron sus propias carreras musicales formando un dúo juntos: Les Cherches-Midi (los busca-mediodía, literalmente, una expresión que en francés califica a la gente que busca demasiado los detalles y no logra ver el conjunto de una cosa).
Si se perdieron la precedente grabación de Souchon en público (fue un doble CD, en 1995: "Défoule sentimentale" (destape sentimental, un juego de palabra sobre su tema "Foule sentimentale", por supuesto), vale la pena escuchar éste. Aunque uno extrañe la presentación de "Foule sentimentale" de 1995, que era así: "On nous prend faut pas déconner pour des cons dès qu'on est nés, alors qu'on est...." (una succesión de fonemas "né", "dé" y "con", que quiere decir: nos toman, no hay que tomarnos el pelo, por imbéciles desde que nacimos, mientras que somos...), una "foule sentimentale"...!

"J'veux du live", Alain Souchon, Virgin France - 2002

Jean Ferrat por primera vez en público (Nº 12 - Abril 2003)

Jean Ferrat es un verdadero monumento de la canción francesa. Desde su primer álbum, en 1961, escribió una obra que figura, junto con las de Brassens, Brel, Ferré, Gainsbourg o Berger, entre las más importantes de la canción francesa. Sus textos se estudian en las clases de francés en las escuelas, e incluso musicalizó al mayor poeta francés del siglo XX, Louis Aragon.
En sus canciones, Jean Ferrat no esconde sus convicciones políticas, ni sus orígenes populares. Es así que canta "Ma môme" (Mi nena, un tema que cuenta las vivencias de una pareja de obreros en la sociedad francesa de principios de los 60), "Potemkine" (un homenaje a este episodio de la historia rusa), "A Santiago" y "Cuba Sí" (dos temas que saludan a los gobiernos de Allende y de Castro, a fines de los 60), "La Comune" (La comuna, una hermosa canción sobre la Comuna de París de 1870), "La porte à droite" (La puerta a la derecha, una sátira sobre el deslizamiento hacia el centro de los gobiernos de François Mitterrand) y sobre todo "Le bilan" (El balance, un tema inolvidable que es como el testamento político de Ferrat, en el cual cuenta su desilusión al ver las exacciones del regimen soviético. Esta canción, escrita en 1980, prefiguraba con diez años de anticipación el fin de la URSS).

Jean Ferrat es también el
cantante del amor y de los grandes hechos de sociedad. En esta parte de su repertorio se encuentran su principales éxitos populares. Se pueden mencionar "Nuit et brouillard" (Noche y niebla, un tema que cuenta el horror de los campos de concentración alemanes, cuyo texto se estudia en las escuelas primarias y los colegios), "La Montagne" (La montaña, un tema de 1964 que habla del éxodo rural y de la gente que deja sus pueblos de montaña para vivir en las grandes ciudades, una canción que es regularmente elegida entre las más hermosas del siglo XX en las votaciones que arman las radios y las revistas con cierta regularidad en Francia), o "La femme est l'avenir de l'homme" (La mujer es el porvenir del hombre, otro tema en fase con la sociedad de su tiempo, cuando la militancia feminismo abría nuevas vías a las mujeres en la Francia de principios de los 70).
Jean Ferrat fue también el intérprete de Louis Aragon. Lo que empezó con un homenaje de un cantante a un poeta se convirtió en el correr de los años en una de las más bellas producciones musicales que se hayan hecho en Francia en las décadas pasadas. Todo empezó en 1963, con "Nous dormirons ensemble" (Dormiremos juntos), en el disco "Nuit et Brouillard", un extracto de una poesía de Aragon que fue musicalizada e interpretada por Ferrat. De este trabajo nació una gran amistad entre los dos hombres, y en sus discos siguientes Ferrat cantó otros fragmentos de poesías de Aragon.

En 1985, Jean Ferrat ya era un artista del tamaño de Brel y Brassens. Aunque la politización de una parte de su repertorio le haya valido numerosas censuras, se acogió como un acontecimiento nacional la llegada del disco "Je ne suis qu'un cri" (Soy sólo un grito). Era su primera producción luego de varios años de silencio (desde "Le Bilan", en 1980). El disco siguiente fue publicado en 1991: "Dans la jungle ou dans le zoo" (En la jungla o en el zoológico). En 1994, le siguió un segundo disco de poesías de Aragon musicalizadas. La muy escasa presencia de Ferrat en los medios de comunicación, ya sean radios, TV o la prensa gráfica, hizo de estos lanzamientos verdaderos acontecimientos, ya que eran las únicas veces en las que Jean Ferrat hacía apariciones públicas.

Ya pasaron casi diez años sin ninguna producción nueva (excepto una reedición integral de toda su obra en el año 1999). Hace unas semanas se presentó la primera grabación en público del artista: en realidad, "Jean Ferrat en scène" es una semi novedad. No hace más que retomar los 14 temas del disco de 1991 (Dans la jungle ou dans  le zoo) que habían sido grabados durante un programa de TV. La grabación fue hecha en el Pavillon Baltard, de París, en noviembre 1991, cuando Ferrat cantó en vivo los temas del nuevo álbum que acababa de lanzar en un programa de televisión que le estaba exclusivamente dedicado. Sin duda, los más fieles seguidores del artista apreciarán esta placa que les permite tener la única grabación en vivo que se haya editado hasta ahora, pero sin duda también lamentarán que no figure ningún tema nuevo en este disco (tampoco ninguno de los temas clásicos, ni poesías de Aragon). Las canciones más destacadas de este disco son: "Chante l'amour" (Canta el amor), "Bicentenaire (1989)" (Bicentenario, una crítica sobre los festejos del bicentenario de la Revolución Francesa, en 1989, que amalgamaba sin distinción los homenajes a los revolucionarios, los republicanos y los realistas), "À la une" (En primera plana, una crítica feroz del primer canal de la TV francesa, que acababa de ser privatizado y cuyo nivel cultural había caido a pique -el programa durante el cual fue grabado el disco fue justamente difundido por este mismo canal, y se hicieron fuertes presiones sobre Ferrat para que no lo cante), "Les jeunes imbéciles" (Los jóvenes imbéciles, una sátira sobre los revolucionarios de Mayo del 68, convertidos en hombres del establishement y los negocios). Este disco se cierra con un tema que es desgraciadamente muy de actualidad: "La paix sur terre" (La paz en la tierra), en el cual Ferrat recuerda el papel que la Francia de las luces tiene que desempeñar para fortalecer la paz en el mundo. Es una canción premonitoria en estos tiempos de guerra, cuando Francia fue uno de los pocos países que levantó la voz para pedir la paz. Vale la pena reproducir su estribillo:

"Nous ne voulons plus de guerre / Nous ne voulons plus de sang / Déclarons la paix sur terre / Unilatéralement / La force de la France, c'est l'esprit des lumières / Cette petite flamme au coeur du monde entier / Qui éclaire toujours les peuples en colère / En quète de justice et de la liberté" (No queremos más la guerra / no queremos más sangre / declaremos la paz sobre la tierra / unilateralmente / la fuerza de Francia es el espíritu de las Luces / esta pequeña llama en el corazón del mundo entero / que ilumina siempre los pueblos con ira / buscando justicia y la libertad).

"Jean Ferrat sur scène", Jean Ferrat, Disques Temey - 2003

Toda Françoise Hardy en un sólo disco (Nº 14 - Junio 2003)

Françoise Hardy fue siempre una figura muy singular de la canción francesa. Llegó en plena época yéyé, un  movimiento musical y cultural que marcó muy fuertemente el principio de la década del 60 en Francia. Por primera vez, los adolescentes eran una clase consumidora, y consumían o copiaban todo lo que venía de Estados Unidos. Algunos de estos yéyés duraron más que otros: Claude François fue sin duda el más exitoso y duradero de todos. Generalmente los yéyés cantaban canciones de twist, de hulla hoop y de madison, y otras tantas se importaban, con textos que muchas veces eran apenas una sucesión de rimas infantiles. Pero Françoise Hardy apareció en este movimiento con melodías personales, y textos que eran como pinturitas de la vida de los jóvenes de la época. Marcó los años 60 con su estilo personal y sus melodías. Fue una de las pocas francesas de la época que logró exportarse a otros países, sobre todo Inglaterra (el cantante inglés Jimmy Sommerville le rindió homenaje en los 80 retomando su canción "Comment te dire adieu", Cómo decirte adios) y América Latina. En los años 70, cuando era ya una artista reconocida, puso un freno a su carrera limitando su producción y su presencia en los medios para dedicarse a su vida familiar (está casada con el actor y cantante francés Jacques Dutronc, otro producto de la onda yéyé) y empezar una carrera de astróloga. Muchos artistas franceses de los 80 se valieron de su obra, como Etienne Daho, y la hicieron conocer a las nuevas generaciones. Hace pocos años, Françoise Hardy sacó un nuevo disco en donde canta a dúo con Dutronc, y está acompañada por su hijo en la guitarra. Su sello discográfico, Virgin, acaba de sacar una compilación que traza lo esencial de su carrera. Como lo destaca ella misma en el librito que acompaña el disco, es una compilación con temas elegidos por la propia cantante, y por lo tanto refleja la visión de su obra en primera persona. Todas las épocas de su carrera están presentes. Hay algunos de sus éxitos más importantes: "Comment te dire adieu" (un texto de Serge Gainsbourg), el clásico "Message personnel" (Mensaje personal), "Partir quand même" (Irse a pesar de todo) y "Puisque vous partez en voyage" (Como se va de viaje, a dúo con Jacques Dutronc, un tema de Mireille y Jean Nohain, una pareja de cantantes muy populares en los años 40). Llaman la atención algunos ausentes en esta compilación como "Tous les garçons et les filles" (Todos los chicos y chicas) o "Et si je m'en vais avant toi" (Y si me voy antes que tú).
"Messages personnels" (compilación), Françoise Hardy, Virgin France, 2003.

Los herederos del poeta del rock (Nº 16 - Agosto 2003)

Hubert Félix Thiéfaine es un caso aparte en el rock francés. Aunque haya empezado su carrera en los años 70, entre el hippismo, el folk y el rock cómico, conseguirá un éxito muy masivo entre los jovenes de la década del 80, sin nunca ser difundido en las radios ni presentado en programas de TV. Son los discos "Dernières balises - avant mutation" (Ultimas balizas - antes de la mutación) y "Soleil cherche futur" (Sol busca futuro) los que marcan un giro de 180º en su carrera y funcionan como detonantes de esta popularidad marginal. Los textos son poesías oscuras y apocalípticas, con referencias a las drogas, los marginales y los defectos de la sociedad moderna, vestidos de arreglos musicales rockeros. Ahora, unas 14 banads del nuevo rock francés decidieron homenajear a este artista atípico, este poeta underground, que llena sin ninguna promoción las salas más grandes de toda Francia. La compilación se llama "Les fils du coupeur de joints", el título del único éxito logrado en los años 70 durante la primera fase de su carrera. Entre los autores del homenaje están Tryo (conjunto muy polémico en Fancia por sus tomas de posición en favor de la legalización de la marihuana), Mister Gang, Mickey 3D, Zenzila, Marousse, Les Wampas, La Grande Sophie y Matmatah, todos figuras del nuevo rock francés. También están los cantantes Sanseverino y Bénabar, dos de las revelaciones de este año, cuyas participaciones se cuentan entre las más logradas. La originalidad de esta compilación es que viene con un segundo CD, que presenta las versiones originales, grabas por Thiéfaine. Una buena manera de conocer a la vez un ícono del rock francés, y las nuevas caras de este género.
"Les fils du coupeur de joints", Tributo a Hubert-Félix Thiéfaine, Epic - Sony Music, 2003

En taxi por Europa (Nº 17 - Septiembre 2003)

Stephan Eicher es, junto con el belga Arno, el más europeo de los actuales cantantes de Europa. Eicher es gitano, nacido en Berna, la capital de Suiza, y elaboró su carrera sobre canciones en francés, en inglés, en alemán, en schwyzertütsch (dialecto alemánico de Suiza) e italiano. Todo empezó en los años 70, en el seno de un grupo de rock duro, Grauzone, en el cual tocaba con su hermano. El conjunto estaba limitado a Suiza y a ciertas regiones de Alemania, pero sin embargo logró un par de pequeños éxitos. Stephan Eicher se luego separa de Grauzone para empezar una carrera de solista, con un primer álbum a cuestas, el mítico y agotado "Les chansons bleues" (Las Canciones azules). El rock de Grauzone había sido canjeado por un pop elaborado. Una gira por pequeños clubes de Francia permitió a Stephan Eicher encontrar su primer público. Además de las "chansons bleues", su repertorio estaba compuesto por temas de este primer LP, en francés y en alemán, y algunas covers (todos los conciertos se iniciaban con "In the ghetto", una de las obras maestras de Elvis Presley). El primer éxito popular llegó en Francia, con la canción "Two people in a room" (Dos personas en una pieza), del segundo album "I tell this night" (Digo esta noche). "My Place" (Mi lugar) y "Silence" (Silencio) fueron los otros álbumes que instalaron la mecánica Eicher: temas de pop salpicados de electrónica y arreglos clásicos con orquestas de cámara, textos en francés, inglés y en menor medida alemán y dialecto suizo. A fines de los 80 Eicher lanza "Engelberg" (del nombre de una estación turística suiza, en cuyo hotel se grabó el disco), que vende dos millones de copias en toda Europa, gracias al éxito de la canción "Déjeuner en paix" (Desayuno en paz). El éxito es continental, y luego de Francia, Suiza, Bélgica y Alemania varios países más adoptan a este músico de pelo largo, poses románticas, voz fina y dicción extraña. "Engelberg" marca también la llegada del novelista Philippe Djian, quien desde entonces firmará todos los textos en francés de Stephan Eicher. Luego de "Engelberg", seguirán "Carcassone" (otro disco grabado en un hotel, esta vez en esa ciudad del sur de Francia), "Non ci bardar... guarda e passa" (un doble disco grabado a modo de un cuaderno de viaje), "1000 Vies" (Mil vidas) y "Louanges" (Laudes). En el 2001, sale la primera compilación de los principales temas de todos estos álbumes. Fue una ocasión única de volver a escuchar "La Chanson bleue" (La canción azul). A fines de junio pasado salió el nuevo disco de Stephan Eicher. Sin sorpresas, y en la misma línea que los demás, está compuesto por 13 temas cantados en francés (textos de Djian), en inglés, en alemán y en italiano. El francés es sin embargo el idioma prepoderante de este disco. Pero los dos artistas invitados (sobre el tema principal, "Taxi Europa") son un italiano (Max Gazzé) y un alemán (Herbert Grönemeyer). El tema es ya un éxito en buena parte de Europa occidental. Algunos privilegiados se acordarán haber visto a Stephan Eicher en el año 95 en Buenos Aires, o en Mendoza, Córdoba y Santiago de Chile, cuando hizo una mini gira por el Cono Sur. Ya habían podido disfrutar de las singulares composiciones donde la música clásica viste canciones pop, donde el rock convive con la electrónica y donde las lenguas se mezclan como en un viaje por toda Europa. En taxi, por supuesto. Por fin, vale la pena visitar el sitio, muy bien diseñado y muy inventivo. Se pueden escuchar algunos fragmentos de los temas de este álbum y escuchar conversaciones dentro de un taxi, durante un viaje imaginario por el corazón de Suiza.
"Taxi Europa ", Stephan Eicher, Virgin -
2003

Jacques Brel inédito (Nº 18 - OCtubre 2003)
Jacques Brel es sin duda uno de los más importantes cantautores del siglo XX, y su obra desbordó incluso las fronteras del mundo francófono. Con el pasar del tiempo su obra se convirtió en un monumento de la canción, en Francia y en Bélgica, su país natal: incluso se estudian sus textos en las aulas de las escuelas. Brel el autor desplazó poco a poco a Brel el intérprete (su manera de cantar, muy exacerbada, no lograba unanimidad, según se lee en las críticas musicales de los años 60), a Brel el cantante comprometido (por sus temas muy virulentos contra los flamencos, sus compatriotas) y a Brel el actor y el realizador de películas (sus actuaciones y sus filmaciones no dejaron recuerdos de la misma intensidad que la comedia musical que creó, "El Hombre de la Mancha"). Como sea, Brel se convirtió en uno de los clásicos del siglo XX y figura en el panteón de los grandes creadores de la canción francesa, junto con Brassens, Trenet y Ferré.
El 9 de octubre, se conmemoran los 25 años de su fallecimiento. Un año antes había grabado su último disco, "Les Marquises", cuyo título rendía homenaje a las islas homónimas del Pacífico francés, donde residía desde hacía algunos meses. Desde su primer gran éxito, en el 1956, con el tema "Quand on a que l'amour" (Cuando sólo tenemos el amor), fueron un poco más de dos décadas durante las cuales los éxitos se sucedieron y se conviertieron en clásicos: "Le plat pays" (El país llano), "Ne me quitte pas" (No me dejes), "La valse à mille temps" (El vals de mil tiempos), "Amsterdam", "Les bourgeois" (Los burgueses), "Le moribond" (El moribundo), y muchos otros.
Desde 1976, las listas contables de la SACEM, uno de los organismos recaudadores de los derechos de autor en Francia, calculan que Brel vende un primedio de 200 a 250.000 discos por año, gracias a reediciones, compilaciones y remasterizaciones. Junto con Edith Piaf, Gilbert Bécaud y Charles Trenet, es uno de los grandes cantantes de los años 50 y 60 más traducidos y adaptados en todo el mundo. Pero este año, estas cifras sin duda van a multiplicarse gracias a la presentación de varios homenajes y la salida de una compilación "oficial" que contiene cinco temas inéditos. Son canciones grabadas para el LP "Les Marquises" en 1976, y que finalmente no fueron incluidas en el álbum. Estos inéditos son el plato fuerte de la compilación, que se comercializa bajo el título "Brel Infiniment" (Infinitamente Brel). Para cumplir con diferentes niveles de fanatismo (y de presupuesto), hay varias versiones: desde el doble CD con los 40 temas más importantes (nuevas canciones incluidas) hasta la caja de caramelos (una referencia a su tema "Les bonbons", por supuesto) que viene con los CDs de los 15 LPs grabados por Brel entre 1955 y 1977, un CD de 12 canciones grabadas durantes presentaciones radiofónicas y nunca publicadas antes, una biografía de 80 páginas, y los famosos 5 inéditos.
"L'amour est mort" (El amor ha muerto) es la canción elegida entre las cinco para servir de corte de disfusión en las radios. No se puede dejar de pensar en la ironía del destino, que quiso que Brel conociera su primer éxito con "Quand on a que l'amour", y el último con "L'amour est mort", dos textos muy distintos pero igualmente cargados de poesía, para los cuales la melodía es apenas un elemento de apoyo para poner más relieve en las palabras. Una glorifica el amor, mientras la otra hace un balance desilusionado cuando este amor termina. Los demás inéditos son "Sans exigences" (Sin exigencias), "Avec élegance" (Con elegancia), "Mai 40" (Mayo del 40) y "La cathédrale" (La catedral). Las letras son todas de Brel, mientras las melodías están firmadas junto con Gérard Jouannest (L'amour est mort) y François Rauber (Avec élegance, y Sans exigences). En la caja de caramelos están todos los temas. En el doble CD están entre otros "La quête" (La búsqueda, el título principal de la comedia musical "El hombre de la Mancha"), "Les Marquises" (Las Marquesas), "Quand on a que l'amour", "Le plat pays", Les vieux" (Los viejos), "Ne me quitte pas", "Amsterdam", "Bruxelles", "Ces gens-là" (Esa gente), "Les bonbons", "Mathilde", "Madeleine", y "Les Flamandes" (Las flamencas).

"Brel Infiniment", Jacques Brel, Barclay, Universal - 2003
Trovadores modernos (Nº 18 - Octubre 2003)
Los trovadores representaron el cenit de la cultura occitana, alrededor de los siglos XII y XIII.
El occitano o "langue d'oc", que abarcaba aproximadamente toda la mitad sur de Francia, es un idioma latino más cercano al italiano y el español que el francés, que está desapareciendo poco a poco frente a la hegemonía del francés. Sin embargo, durante algún período del medioevo fue la lengua de la cultura de Europa Occidental, gracias al talento de los trovadores, aquellos poetas y músicos viajeros que iban de castillo en castillo para presentar sus obras, como Bernard de Ventadour o Bertrand de Born. Hasta el rey Ricardo Corazon de León escribió poemas en occitano.
Hoy día, al igual que muchos otros idiomas en posición desfavorable (en este caso frente al francés), está muriendo y sus hablantes no son más que algunas decenas de miles de personas. Curiosamente, es gracias a la música y al rap que el occitano revive culturalmente, gracias a grupos de músicos entrados en una suerte de resistencia cultural frente a un modelo único, y formados en los hábitos de autogestión, que vuelven a elegirlo como idioma. Los precursores de este movimiento que hoy cuenta con varias decenas de artistas, fueron los músicos de Massilia Sound System, en Marsella, y los músico Claude Sicre en Toulouse. Fue este último que formó, junto con un colega, el dúo
Fabulous Trobadors (que en occitano quiere decir Fabulosos Trovadores).
El primer disco de estos trovadores modernos, que consiguen su inspiración en los suburbios multiculturales de Toulouse, utilizaba tanto el occitan como el francés, y mostró que el rap actual no debía ser muy distinto de las expresiones musicales de los siglos XII y XIII, gracias a su fraseo. Para reforzar esta impresión, las orquestaciones eran reducidas a algunos panderos y otros instrumentos tradicionales. Este nuevo CD utiliza más el francés, para difundir mensajes muy politizados (contra el centralismo, contra los políticos mediocres, etc.), en tanto las canciones están basadas sobre el principio del dualismo vocal. Los dos Trobadors se alternan y cantan cada uno una porción del texto.
Es un disco muy interesante para descubrir una forma de expresión musical muy original, un idioma de prestigioso pasado y también parte de uno de los movimientos musicales más genuinos y más interesantes en Francia actualmente.

"Duels de tchatche et autres trucs du folklore toulousain", Fabulous Trobadors, Tôt ou Tard, 2003
Las "pâtisseries musicales" de Thomas Fersen (Nº 19 - Noviembre 2003)
Muchas veces, Thomas Fersen fue llamado el Robert Doisneau de la canción. Sus canciones parecen clichés en blanco y negro de aquellos pequeños instantes de la vida que el fotógrafo supo retratar tan bien, y que Fersen sabe poner en música como pocos. También fue comparado con Jacques Prévert por su estilo de escritura, que devuelve libertad a las palabras y le da la inocencia de la infancia a sus canciones. También se lo podría tomar como un La Fontaine del siglo XXI, con sus pequeñas fábulas cantadas en las cuales actúan animales y personajes estereotipados.
Este hombre, que ya tiene cuatro álbumes en su carrera, es uno de los principales talentos de la canción francesa actual y uno de los mayores autores de los nuevos talentos surgidos en la década de los 90. Su primer álbum, "Le bal des oiseaux" (El baile de los pájaros) marcó el estilo que lo hizo popular: letras con una poesía sencilla y algo nostálgica, y melodías muy atrapantes. Este álbum es el quinto de su carrera. Se llama "Pièce montée des grands jours" (algo que se podría traducir como "Torta de las grandes ocasiones"). Son once temas, todos escritos por Fersen, que hablan de dolores estomacales, de niños terribles, de arañas en los instrumentos de música o de mampostería. Vale señalar un detalle que marca trágicamente este disco: la canción "Pièce montée des grands jours" está interpretada a dúo con Marie Trintignant, y es entonces una de las pocas (y la última) grabación de la hija del actor Jean-Louis Trintignant (muerta a golpes por su pareja el pasado julio).
Si se perdieron los cuatro álbumes anteriores de Thomas Fersen, no es demasiado tarde, y este nuevo los alcanza en calidad. No se puede dejar de escuchar a este artista, que está construyendo una de las carreras más interesantes actualmente en Francia.
"Pièce montée des grands jours", Thomas Fersen, Tôt ou Tard - 2003.
RECORDATORIO
El himno a la Piaf (presentado en la edición Nº 19 - Noviembre 2003)

Durante el cuarto trimestre de 2003 se concentraron los homenajes a Edith Piaf con motivo de los 40 años de su fallecimiento. Entre reediciones, antologías, programas de TV y reinterpretaciones de sus obras, les recomendamos este siguiente doble CD, presentado en nuestra edición del mes pasado.
Este CD doble llamado "Eternelle", se presenta como la compilación oficial de las conmemoraciones que se realizan este año, entre las muchísimas nuevas ediciones que varios sellos discográficos lanzaron en septiembre y octubre en Francia. Contiene 43 temas, es decir todos sus mayores éxitos, desde "La vie en rose" (La vida color de rosa) hasta "La foule" (La muchedumbre, la versión que creó en Francia del tema "Que nadie sepa mi sufrir"). Hay también temas menos conocidos, como "Heureuse" (Feliz), "Comme moi" (Como yo) y "L'homme de Berlin" (El hombre de Berlín). Entre éstos hay cuatro canciones inéditas (hace un par de meses, habíamos advertido sobre el hallazgo de cintas con temas jamas publicados en disco): "Je ne veux plus laver la vaisselle" (No quiero lavar más los platos), "Ses mains" (Sus manos), "Rue de Siam" (Calle Siam) y "Jean l'espagnol" (Jean el español). También hay una versión en inglés de "Les feuilles mortes" (La hojas muertas): "Autumn leaves", y una versión regrabada de "Padam, padam". A pesar de no poder rivalizar con la caja acordeón, es un disco muy completo que depara algunas sorpresas y concentra lo esencial de la voz y de los éxitos de Edith Piaf.
"Eternelle" (2 CDs), Edith Piaf, Capitol - 2003


Ayúdenos a difundir este boletín gratuito de información musical. Páselo a sus amigos o conocidos interesados en la música. Para suscribirse gratuitamente, envíenos su dirección de mail a musifrance@sinectis.com.ar