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Pierre Akendengué: el trovador de la selva
Por Pierre Dumas
Publicado en "Música para viajar"
Diario La Nación

En 1973, no se hablaba de world music. Ni se escuchaba música africana, un continente entonces totalmente desconocido en el paisaje musical de la época. Fue entonces todo un acontecimiento la edición ese año del long play de un cantautor gabonés, por un prestigioso sello discográfico europeo, Saravah (fundado y manejado por Pierre Barouh, con la fama y la plata que le dejó la música de la película “Un hombre y una mujer”). Pierre Akendengué llegaba como un marciano con no sólo un idioma sino una propuesta musical totalmente nueva: una mezcla de ritmos de Africa ecuatorial, con orquestaciones occidentalizadas. Este primer disco “Nandipo” recogió buenas críticas, pero su autor tuvo que esperar la década de los 80 para ver su carrera en Europa despegar realmente, cuando ya era una inmensa estrella en toda Africa. Su canción “Piroguier” fue un himno de libertad –y censurada como tal- en su propio país y en gran parte de las dictaduras que florecieron en Africa hasta los años 90.
Sin embargo, su compromiso político lo llevó a acordar un compromiso con el gobierno gabonés y desde los años 88 lleva a cabo uno de los proyectos más interesantes de formación musical que se conozca. Despues de haber sido nombrado consejero cultural, organizó una clase abierta de creación musical, una vez por semana en la sala del Centro Cultural Saint Exupéry de Libreville, la capital de Gabón. Los aspirantes a cantantes interpretan sus obras y él los va guiando y aconsejando. Se puede seguir la progresión de los músicos, de los cantantes, pero también de las orquestaciones y de la melodía semana a semana, y ya varios de los artistas que fueron formados de esta manera llegaron a grabar algunos CDs y alcanzaron fama en toda la zona de Africa Ecuatorial.
Mientras tanto, su propia carrera experimenta nuevos caminos, y en 1993 el mundo entero recibió con entusiasmo el CD “Lambarena”. Se trata de un encuentro de las obras de Bach con los cantos tradicionales de los pueblos de la selva gabonesa, un obvio homenaje a la obra del Doctor Schweitzer instalado en Lambaréné, en Gabon, que antes de dedicarse a la medicina era concertista y especialista de la obra de J. S. Bach.

Para escuchar:
- “Lambarena” Celluloïd, 1993.
- “Espoir à Soweto”, Encore!/Mélodie, 1988.
- “Mango”, Saravah, 1980.