| 
Un suizo
en el mundo
Por Pierre Dumas
Publicado en "Música para viajar"
Diario La Nación
Stephan Eicher es un caso aparte en la canción popular europea.
Este bardo eléctrico, como gusta hacerse llamar, es oriundo de
la comunidad gitana de Suiza. Si bien su idioma materno es el swytzertüsch,
un dialecto suizo del alemán, canta sobre todo en francés
y en inglés.
La carrera de Stephan Eicher empezó a fines de los años
70. Después de varios meses pasados entre Hamburgo y Bolonia,
donde adquirió la cultura cosmopolita que haría de él
el primer rockero de dimensión y cultura europea, consiguió
una efímera gloria en los países germánicos con
Grauzone, un conjunto que armó junto con su hermano. Después
de varios proyectos sin futuro ni éxito, como un primer disco
solista del que se editaron 400 ejemplares (hoy muy buscados en el mercado
de coleccionistas en toda Europa), Eicher empieza un recorrido de salas
de conciertos de Francia, Suiza y Alemania. Ya era el comienzo de los
años 80, y poco a poco su nombre empezó a entrar en los
circuitos del rock de aquellos países. En ese entonces, su tarjeta
de visita era una versión muy depurada de “In the Ghetto”
(el éxito de Elvis Presley) con la cual abría sus conciertos.
En 1983 pudo editar su primer LP, “Les chansons bleues”,
que tuvo título en francés pero letras sobre todo en inglés
y alemán.
Eicher fue el primero de los rockeros, entonces empeñados en
hacer sobrevivir los movimientos punks y new-wave, en darle cierto aura
de cosmopolitismo y de cultura al rock. Mucho antes de Maastricht, fue
el primero que pudo merecer el adjetivo de europeo.
Durante el resto de los años 80, consolidará su fama de
cantante y pasará del estatuto de rockero multilingüe al
de verdadera estrella de la música popular del continente. Los
LP “I tell this night” y “Silence” alternan
éxitos en tres idiomas, y pasan del rock a un estilo muy personal
de baladas eléctricas. Pero si le faltaba aún la consagración,
ésta llega a partir de 1987, cuando Stephan Eicher traba relación
con el novelista francés Philippe Djian, que se convierte en
el autor de los textos de sus canciones en francés. Djian era
ya uno de los novelistas más leídos de Europa gracias
a dos películas inspiradas de su obra, “Bleu comme l’enfer”
(con Lambert Wilson), y sobre todo “37º2 Le Matin”
(Betty Blue), de Jean-Jacques Beneix, el éxito internacional
más rotundo del cine francés en esta década (con
Jean-Hugues Anglade y Béatrice Dalle). Después del ensayo
de “My Place”, en el cual figuran cuatro temas en francés,
todos firmados por Djian, se lanza en 1991 el quinto trabajo de Eicher,
y su segundo en colaboración con Djian. En seguida sobresale
un tema sobre los demás, “Déjeuner en paix”,
verdadera novela transferida al tamaño de una canción.
El éxito se transforma en casi tres millones de copias vendidas
entre Francia, el Benelux, Alemania y Suiza. Cada canción de
este CD es un éxito en potencia, y Eicher se da el lujo de atacar
cada mercado sin pasar obligatoriamente por el idioma que le correspondería.
Así “Hemmige”, una vieja canción tradicional
en dialecto suizo, es un gran éxito en Francia, mientras “Pas
d’ami” se escucha en Europa Central. En el 93, Eicher transforma
un hotel de la ciudad francesa de Carcassone en un estudio de grabación.
De allí saldrá justamente “Carcassone”, del
que se vende medio millón de unidades en sólo dos semanas.
Con tanto éxito, Stephan Eicher recorre toda Europa para dar
conciertos. Después de un año, esta gira se traduce en
el formato de un doble CD, “Non ci badar, guarda e pasa...”,
una frase de Dante que significa “no te detengas, mira y pasa”.
Entre grabaciones en hoteles, ensayos y canciones en vivo, este doble
álbum (junto con un libro) recrea la atmósfera y la vida
del suizo más popular del pop rock europeo. Ya instalado en el
panteón de los cantantes europeos, Eicher sacó en 1996
“(1000vies)”, un CD donde siempre hace avanzar su arte,
esta vez abriéndole la puerta a la música clásica
y sus instrumentos, y en junio pasado su nuevo trabajo “Louanges”,
con doce canciones grabadas entre Suiza, Bretaña y Londres. La
colaboración con Djian sigue para los textos en francés,
y la magia se perpetúa en las composiciones de Stephan Eicher,
esta vez incursionando las tradiciones musicales celtas, y casándolas
inteligente y armoniosamente con su propio estilo.
Discografía:
- “Les chansons bleues”, 1983, Off Course
Records
- “I tell this night”, 1985, Barclay
- “Silence”, 1987, Barclay
- “My place”, 1989, Barclay
- “Engelberg”, 1991, Barclay
- “Carcassone”, 1993, Barclay
- “Non ci badar, guarda e pasa”, doble
CD, 1994, Barclay
- “(1000 vies)”, 1996, Barclay
- “Louanges”, 1999, Virgin
En Internet: www.stephaneicher.fr
|